Meta de la D.O. Valdepeñas en la vendimia de 2026: llegar a 14.000 hectáreas de viñedo acogido

Julián Martínez Lizán, consejero de Agricultura, entre la presidenta del Consejo Regulador de vinos de Valdepeñas y el vicepresidente 21 de la Junta de Castilla-La Mancha

En 2025, solo un 30 por ciento de la cosecha de las viñas inscritas en la D.O. se destinó a vinos con etiqueta de Valdepeñas: 16 millones de litros, según la Consejería de Agricultura

La superficie de viña inscrita en el registro vitícola de la Denominación de Origen se sitúa entorno a las 12.000 hectáreas. Concluido el plazo inicial para registrar las parcelas de viña, la junta directiva de InterValdepeñas acordó ampliarlo hasta el próximo 21 de agosto, con el objetivo de acercarse a las 14.000 hectáreas, con un 70 por ciento de viñedo tinto y el resto, de variedades blancas. Y un objetivo aún más importante: que toda la uva producida bajo denominación de origen se transforme en vino con etiqueta de Valdepeñas; que no se descalifique ninguna partida y que por tanto toda la uva se pague a los productores con el plus de uva con D.O.

“Si hacemos caso a los datos del año pasado, sí que estaríamos al 100 por 100 de la uva tinta vinificada para D.O. Valdepeñas, y aproximadamente un 30 por ciento de la superficie inscrita para destinarla a vinos de D.O. Valdepeñas”, detallaba hoy la presidenta del Consejo Regulador, Cristina Nieto.

En la vendimia que antecede a la actual, Valdepeñas contó con unas 11.000 hectáreas de viña y una producción de 16 millones de litros de vino elaborado bajo denominación de origen. Unas cifras que hoy ha referido el consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, en el acto de entrega de llaves de la sede de la Denominación de Origen, al nuevo Consejo Regulador.

Entrega de llaves de la sede del Consejo Regulador a la presidenta de InterValdepeñas

COSECHA DE UVA EN CASTILLA-LA MANCHA

Desde la Consejería de Agricultura, la previsión de cosecha es aún incierta. Pese al invierno y primavera lluviosos, las altas temperaturas sostenidas pueden acabar determinando el peso y el rendimiento de la uva. Y eso sin contar con el riesgo de un eventual pedrisco, como el que en 2025 afectó a amplias áreas de viñedo en la región. Con todo, se esperan cifras similares a las de la vendimia de 2025, que en Castilla-La Mancha se cerró con 19,7 millones de hectólitros, desde una estimación inicial de 27 millones, recuerda el consejero, Julián Martínez Lizán.

El consejero pide prudencia y “vender lo que tenemos consolidado, que es la calidad que ofrece la uva, como punto de partida para una grandísima añada que nos permita mejorar el precio del vino”.