¿Cuáles son las supersticiones más arraigadas en España?

¿Cuáles son las supersticiones más arraigadas en España?

Quien no ha escuchado alguna vez que da mala suerte caminar por donde ha cruzado un gato negro, o que un espejo roto es sinónimo de mala suerte. Pues bien, estas y otras muchas frases tienen su origen en supersticiones arraigadas en lo más hondo de la cultura. España, un país rico en tradiciones y folclore, no es ajeno a estas supersticiones que pueden influir en la forma en que las personas piensan o actúan. Por eso, en este artículo, exploraremos algunas de las supersticiones más populares y extendidas por España.

La superstición del 13

En muchas culturas, incluida la española, se piensa que el numero 13 atrae a la mala suerte. Esta superstición puede tener su origen en la religión cristiana, ya que durante la Última Cena había 13 personas cenando. Esta creencia de mal augurio se ha ido extendiendo por generaciones y ahora se pueden encontrar muchos hoteles que evitan tener habitaciones con el número 13 por ejemplo. Pero esta creencia no ha afectado a industrias como la del entretenimiento, donde los cartones de bingo online españa tienen el 13. En deportes como el baloncesto y el fútbol también hay jugadores que utilizan este número como dorsal.

Tocar madera

Es muy común en España escuchar la expresión “toquemos madera” a la vez que alguien toca madera. Esta acción suele ocurrir cuando alguien está hablando de algo negativo que puede ocurrir en el futuro. Al tocar madera, se intenta mantener la buena suerte y evitar los malos acontecimientos. Aunque no del todo claro, el origen de esta superstición puede estar en las antiguas creencias paganas que atribuían poderes mágicos a la naturaleza, y en especial a algunos tipos de árboles.

Las escaleras

Otra superstición común en España está relacionada con las escaleras. Se cree que pasar por debajo de una escalera trae mala suerte. Esta creencia tiene sus raíces en el antiguo Egipto, donde las escaleras se relacionaban con las pirámides, por tener una forma triangular, y como estos templos eran lugares sagrados, el pasar por debajo de una escalera podía significar una falta de respeto a la pirámide y al faraón. Además, en España, las escaleras también se asociaron con ejecuciones públicas que tenían lugar en lugares elevados, lo que agregó una connotación negativa a pasar por debajo de ellas.

Los gatos negros

Esta superstición tiene raíces históricas en la asociación de los gatos con la brujería y la magia negra. Durante la Edad Media, se creía que los gatos negros eran familiares de las brujas y que podían traer desgracias a quienes se cruzaran con ellos gracias a tener poderes sobrenaturales. Aunque en la actualidad esta creencia está menos arraigada, todavía persiste en la cultura popular y se considera prudente evitar cruzarse con un gato negro.

Derramar sal

La superstición dice que, si alguien derrama sal, esto puede traer mala suerte y desencadenar eventos desafortunados. Sin embargo, hay una forma de contrarrestar este mal augurio: arrojar una pizca de sal sobre el hombro izquierdo. Esta tradición se remonta a la antigua Roma, donde se creía que los espíritus malignos se escondían detrás del hombro izquierdo de una persona. Arrojar sal sobre el hombro izquierdo se consideraba una forma de ahuyentar a estos espíritus y protegerse de la mala suerte. Aunque puede parecer un gesto supersticioso, todavía se practica en la actualidad como un acto simbólico para evitar cualquier posible desgracia.

El mal de ojo

Según esta superstición, si alguien te mira de manera envidiosa o con malas intenciones, puede afectar negativamente tu vida y traerte desgracias. También se creía que algunas personas podían generarlo de manera voluntaria para enfermar a sus enemigos. Para protegerse contra el mal de ojo, existen diversos rituales y prácticas. Una de ellas es llevar un objeto llamado "azabache", que es una piedra negra que se cree que repele las energías negativas. También se utilizan pulseras y amuletos con un ojo pintado de varios tonos de azul.

Conclusión

Aunque muchas de estas supersticiones pueden parecer irracionales, son parte integral de la tradición y el folclore del país. Incluso en la era moderna, muchas de estas creencias persisten y se transmiten de generación en generación. Al comprender y apreciar las supersticiones, podemos conocer el origen de estas ideas y tener una visión más completa de la rica historia y tradiciones de este fascinante país.