Iniciado en la UNED el tercer curso de experto en seguridad y defensa

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Primera ponencia, seguridad marítima: pesca ilegal y piratería

La temática de las conferencias continúa en la línea de las dos ediciones anteriores y, como ha remarcado en la presentación del Curso Ambrosio Cecilio Moreno Hurtado de Mendoza, Inspector Jefe CPL 227 Valdepeñas y Coordinador del Curso, se trata de implicar a todas aquellas personas interesadas en estas materias de Seguridad y Defensa, ya sean pertenecientes a la sociedad civil o a las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad, que pueden ampliar así sus conocimientos. Cecilio Moreno se ha referido a la organización del curso, aludiendo a que las conferencias se van a llevar a cabo los lunes y martes, cambiando en parte la dinámica de ediciones anteriores, adaptándose así a las necesidades y recursos del Centro Asociado de la UNED de Ciudad Real.

 En la presentación del Curso también ha intervenido Pedro Jesús Sánchez Muñoz, Director del Centro, refiriéndose a los más de 100 alumnos que ya se han matriculado y recordando que la matrícula sigue abierta en la modalidad on line en diferido. También ha comentado la gran aceptación que vienen teniendo las diversas ediciones que se han realizado, con participantes de toda la geografía española, que pueden seguir el curso sin necesidad de desplazamientos, a través de las emisiones on line en directo o en diferido que se llevan a cabo.

 

 La conferencia inaugural con la que ha dado comienzo el curso ha estado a cargo de Fernando Ibáñez Gómez, licenciado en Ciencias Políticas por la UNED y Doctor en Conflictos, Seguridad y Solidaridad. Es profesor de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), dentro del Máster Universitario en Seguridad, Defensa y Geoestrategia y autor de diversas publicaciones y artículos especializados en el ámbito de la seguridad marítima.

 Su ponencia ha tratado el tema La piratería y al pesca ilegal como desafíos a la seguridad marítima. Ha explicado que el 90 por ciento del comercio mundial se mueve por mar y, por lo tanto, las rutas marítimas son, hoy por hoy, las venas que alimentan nuestra economía, por lo que cualquier afección a dichas rutas pone en riesgo la economía global. En estos momentos hay dos grandes amenazas a la seguridad marítima. En primer lugar, la piratería marítima que, a pesar de ser una actividad que lleva con nosotros más de 2.500 años, sigue azotando buena parte de nuestros mares, en particular, en África, en el continente americano y en el Sudeste asiático. La inseguridad en tierra suele trasladarse al mar, generando oportunidades para grupos criminales que, mediante el secuestro de buques y tripulaciones, obtienen cuantiosos ingresos.

En el caso del continente americano, los problemas de inseguridad marítima guardan relación con ciertos puertos (como, por ejemplo, Callao en Perú) en los que ladrones armados con cuchillos y machetes realizan asaltos nocturnos mientras los barcos permanecen fondeados o atracados en los muelles. Sin embargo, en este escenario habitual, han aparecido nuevos focos de inseguridad.  Por ejemplo, la empresa Petróleos Mexicanos (PEMEX) ha denunciado la comisión de decenas de actos de piratería en los últimos años contra sus plataformas situadas en el golfo de México, gracias a las cuales extrae petróleo y gas.

La dramática situación socioeconómica que sufre Venezuela ha generado otro punto de inseguridad marítima. Hace un par de décadas Venezuela albergaba la cuarta mayor flota atunera del planeta. Hoy, nos encontramos con pescadores que, aprovechando su conocimiento del medio marítimo, se dedican a la piratería y al contrabando, actividades mucho más rentables.

El Sudeste asiático alberga el mayor archipiélago de nuestro planeta: Indonesia con sus más de 17.000 islas. Este país ostenta desde hace años el récord de ser el más afectado por la inseguridad marítima junto a Nigeria. En casi todos los incidentes conocidos el objetivo de los delincuentes suele ser abordar el barco por la noche, mientras este se encuentra atracado en un muelle o fondeado en las proximidades de un puerto con el fin de robar las provisiones o los bienes personales de la tripulación.

En el caso de África, las acciones de los piratas somalíes se encuentran contenidas, dado que desde mayo de 2012 no han sido capaces de secuestrar un buque por el que obtener un rescate. Esto se debe, principalmente, a las medidas de protección adoptadas por los barcos que navegan por esa zona, en particular, el embarque de vigilantes de seguridad privada armados.

En el otro extremo de África se encuentra el golfo de Guinea, que se extiende desde Angola hasta Senegal y abarca a 20 países y más de 6.000 kilómetros de costa. Es también una de esas rutas marítimas críticas, relacionada con la extracción de hidrocarburos en la región nigeriana del delta del Níger, que ha sido el foco fundamental de la inseguridad marítima en esta zona. Para la Unión Europea el golfo de Guinea es un área estratégica, dado que el 10% del crudo y el 4% del gas natural que importa provienen de esta región. También para España: el 26% del petróleo que importó en 2020 llegó de Nigeria, nuestro principal proveedor.

Respecto a la pesca ilegal, cabe señalar que los estados costeros tienen derecho a dar licencias para explotar los recursos naturales en sus aguas hasta una distancia de 200 millas de la costa, lo que denominamos Zona Económica Exclusiva.

China es la principal protagonista de esta pesca ilegal con el siguiente modus operandi: cientos de pesqueros chinos suelen situarse junto al límite de la Zona Económica Exclusiva de un país. Para pescar dentro de esa zona deben tener permiso del país. Lo que hacen estos pesqueros es apagar sus sistemas de identificación automática, una especie de GPS que tienen obligación de tener encendidos, y adentrarse en la zona exclusiva para pescar ilegalmente.

La próxima conferencia será mañana, martes, 11 de enero: Operaciones exteriores y el porqué de las misiones en Territorio Nacional, a cargo de Ramón Pardo De Santayana Gómez de Olea Teniente General ET (reserva).