Solo para hombres

Aunque parezca oírse la música del NODO es actualidad que la Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo de Sagunto, reunida en peculiar cónclave, ha acordado no modificar sus estatutos para que puedan desfilar mujeres en sus procesiones. Se reunieron 403 cofrades de los cuales 267 votaron en contra de tan innovadora modificación. La votación se realizó a puerta cerrada, siendo el voto secreto, mientras decenas de feligresas se agolpaban a la puerta del templo esperando fumata blanca. Pero no fue así. Los cofrades, llevados por su fervoroso amor a la tradición y, erigiéndose en guardianes de la misma, desestimaron la participación femenina, con el consiguiente disgusto para la asociación “Semana Santa Inclusiva”

Nos encontramos ante la tercera votación medieval en que la cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo de Sagunto, rechaza la participación femenina en su procesión. La finalidad última de tan insólita y atrevida petición femenina es que ellas también quieren desfilar en la procesión de su cofradía en lugar de dedicarse solo a limpiar la ermita, recaudar fondos y arreglar los trajes.

¿Por qué esas abnegadas mujeres continúan limpiando la ermita?, ¿por qué recaudan fondos para la cofradía?, ¿por qué -¡Dios mío!- por qué, arreglan los trajes de esos varones cofrades? No pueden argumentar que realizan estas labores por fe y amor, dado que los santos y purísimos varones demuestran año tras año que es posible profesar gran devoción ocupando la ermita que limpian otras personas, gastando los fondos que ellos no recaudan y vistiéndose con las vestimentas que otras lavan y planchan.

Después de esta tercera votación en la que 267 varones se han opuesto a la participación femenina, deberían ser los 267 quienes lavaran, plancharan, cosieran o llevaran al tinte sus vestimentas y accesorios. Salvo, claro está, que los susodichos varones tengan naturaleza límite, es decir, que sus capacidades tan solo alcancen a votar cosas raras viéndose seriamente limitados para mover las manos ejecutando con eficacia los arreglos e higiene que precisan sus propias vestimentas.

La idea –exponen los Cofrades– es que las mujeres “se hagan ellas su propia cofradía” porque ellos “quieren mantener sus tradiciones” El término “tradición” significa donación o legado que se transmite de unas generaciones a otras. El tiempo depura la tradición y, sin que esta desaparezca, la sociedad evoluciona. En virtud de esa evolución, las personas usan electricidad en lugar de candiles de aceite, leen el periódico y no se habla castellano antiguo. De cualquier forma, la procesión despierta ahora más Interés Cultural que antes, sobre todo por ver los rostros de esos cofrades con mentes del siglo XV después de Cristo. ¿Cómo es el gesto de quien dice adorar la sangre purísima de Jesucristo teniendo la mente en semejante estado de contaminación?