Era un mandato del maestro cuando el alumno debía pensar en algo importante. Algo en lo a él mismo le iba. Era una costumbre habitual en los tiempos en los que yo empecé a ejercer, allá por el final de la década de los cincuenta. No lo volví a usar más; pero ahora me viene a la cabeza con el ánimo de hacer reflexionar sobre algo que nos está sucediendo; algo que afecta al presente y al futuro de nuestra sociedad; a todos. No es problema de izquierdas o derechas; va de derechos y libertades; está en juego el progreso y bienestar de generaciones actuales y futuras.
Todos los que creen en el progreso; todos los convencidos de que el mundo debe avanzar hacia el bienestar social; todos los líderes políticos posicionados en avanzar en armonía democrática, utilizando el diálogo y los acuerdos; todos los que creemos en la igualdad de oportunidades, de derechos y de libertades; todos los dispuestos a respetar el sistema democrático y las normas que lo defienden; todos, empezando por el presidente de un gobierno que se declara progresista, deben irse al rincón a pensar. A pensar lo que está pasando; a pensar cómo defender estos principios.
Sí. Pedro Sánchez está obligado a liderar este movimiento de reflexión. El primero por derecho y obligación; y el primero porque estoy convencido de que es conocedor del peligro que nos viene encima, mejor que muchos. No es problema de resistencia, es problema de salvar a una inmensa mayoría social. Queda fuera de toda lógica que quienes gobiernan en favor de una minoría privilegiada, recortando derechos, libertades y bienestar social, ganen elecciones, o ni siquiera aspiren a gobernar.
Que los progresistas han cometido errores, por supuesto. “El que esté libre que tire la primera piedra” Pero vamos, que quienes han robado al Estado, a manos llenas, acusen de corruptos, a quienes han robado “una bicicleta”; que quienes se quejan de que el Gobierno insulta, cuando lo más bonito que le han dicho a Pedro Sánchez es “Hijo puta”, “Capo de la mafia”, o que “vive de la prostitución”. Estamos obligados a pasar por el rincón de pensar; estamos obligados a revertir esta corriente mundial en favor de una sociedad que quiere vivir mejor y en paz. Sí. Pedro Sánchez y los demás progresistas en el terreno de juego deben hacer imposible que prosperen estas corrientes, populistas, fascistas, que solo aspiran a ser los dueños de la baraja.
