Campaña o engaño

Tenemos la depravada costumbre de justificar lo injustificable, porque estamos en campaña. “Va, no le hagamos caso, estamos en campaña” No. Todo lo contrario. Es precisamente en campaña cuando más obligación tiene un político de transmitir la imagen que quiere vender; su proyecto; su programa. Justificar la mentira, el insulto, y los mensajes falaces, porque estamos en campaña, es faltar al respeto de sus votantes. Y los votantes que se dejan llevar por esos derroteros, unos inconscientes.

Que el Coto de Doñana, que la amenaza de cambio climático, que la sequía, son fenómenos que están ahí, y que hay que tratarlos con honestidad y eficacia, es una realidad incontestable. Y que el mejor momento para abordarlo es una campaña electoral. Sí. Es precisamente el momento de diseñar proyectos, soluciones, compromisos. La democracia exige que los ciudadanos nos fijemos con toda atención, para decidir nuestro voto, por el mejor proyecto, diseño y compromiso. Pero si en lugar de ello, el político solo pone el punto de mira en desacreditar al adversario, estamos discurriendo por el peor de los caminos.

Sacar una disposición con carácter de urgencia a mes y medio de las elecciones, sobre un tema complicado y de largo recorrido, huele mal, empieza a sembrar la sospecha de que no existe intención de solucionar un problema que viene de mucho tiempo. Está claro que se trata de conseguir unos pocos votos de los regantes de la provincia de Huelva. Que se perjudica a la mayor reserva de Europa, no importa; que mañana el problema de esos regantes va a ser peor, no importa; que se comete el atropello de autorizar extracciones irregulares, no importa. Importan los cuatro votos de los cuatro hortelanos que aplauden la decisión.

¿Y cómo se esconde esa mala intención? Haciendo ruido; mintiendo e insultando: “El  Gobierno de España es un autoritario; quiere interferir en las competencias de la Junta de Andalucía” Falso. Es la Junta de Andalucía quien invade competencias que no le corresponden. El agua, como no puede ser de otra manera, es competencia del Estado. Y vamos a ser todos los españoles los que vamos a pagar la sanción que va a imponer Europa por este atropello. ¿O va a pagar la multa el presidente Moreno Bonilla? ¿Quién va a poner las cosas claras en la campaña?

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