No es por la amnistía

La amnistía es solo el pretexto que les ha venido a algunos como anillo al dedo, para reivindicar lo que de verdad les interesa. La derecha reivindica un concepto ideológico sobre la “Unidad de España” que estuvo vigente en las etapas medievales de la historia, y que aparece siempre que hay indicios de “un progresismo peligroso” que algunos se niegan a admitir, y que enlaza con otra de las reivindicaciones más pragmáticas y menos confesable: El miedo ancestral a que el mundo avance, a que el mundo progrese, a que haya mejoras sociales, a que haya igualdad.

Esas dos razones, fundamentalistas y materialistas, son las que llevan a la derecha a inquietarse siempre que gobierna la izquierda. No. No es la amnistía lo que ahora les mueve a tomar la actitud que han tomado. No conciben ciertos avances; no conciben que España sea plurinacional. “Admitir que España es plural es un peligro”. Sí. Son sinceros. Reconocer que la “Unidad de España” puede forjarse desde el respeto y la tolerancia a los diferentes modos de entender una nación, es inconcebible desde cierto conservadurismo muy fuera de lo que debería entenderse en el siglo XXI.

Alemania es un Estado Federal; Estados Unidos es un Estado Federal; y no se han roto; nadie duda de su fortísima unidad. Pero chocamos con lo de siempre: “España es diferente”. Por eso algunos rechazan, no entienden el pacto de investidura y legislatura alcanzado por Pedro Sánchez y los demás partidos que lo apoyan. No. No es bajarse los pantalones; no es humillarse; no es romper España. Es sencillamente hacer POLÍTICA, dialogando, cediendo, acercando posturas; es caminar hacia la convivencia. Todo lo contrario a la crispación, a la polarización y al enfrentamiento.

España tiene que avanzar en políticas sociales; y tiene imperiosamente que trabajar en una mejor cohesión territorial. Es una asignatura pendiente desde la Transición. Ese debería ser el verdadero debate, y no el de que España se rompe; o que el pacto es un golpe de Estado como el del 23-F; o un peligro como el terrorismo de ETA. Los que conducen el debate por estos derroteros es que en realidad no quieren que haya debate. Solo buscan que el Sr. Sánchez se vaya. Espero y deseo, -no tengo por qué dudarlo-, que los pactos firmados vayan en esa dirección. No será fácil. Hacen falta mucha pedagogía por parte del Gobierno y mucha moderación y racionalidad por parte de la oposición.

http://juliocasarrubios.blogspot.com