El SEPRONA de la Guardia Civil investiga a tres personas por colocar veneno junto a madrigueras
Estas sustancias pueden provocar una mortandad indiscriminada, no solo de conejos, y entrar en la cadena alimentaria
El SEPRONA de la Guardia Civil ha identificado a tres personas de Tomelloso, Socuéllamos y Alcázar de San Juan, presuntamente implicadas en delitos por el uso de venenos y maltrato animal a consecuencia del envenenamiento de un hurón.
La Guardia Civil tuvo conocimiento de la aparición de varios ejemplares de conejo muertos en distintas ubicaciones y en las mismas fechas, una persona que practicaba la caza con hurón, interpuso una denuncia por el posible envenenamiento de uno de sus animales tras beber agua de un recipiente en el paraje de “La Casilla”, del término de Alcázar de San Juan.
Los agentes detectando en treinta y un puntos próximos a bocas de madrigueras de conejos, montones de cebada impregnados de una sustancia supuestamente venenosa.
También localizaron en Tomelloso, hasta once puntos con raticida y restos de cadáveres de conejos. Un centro veterinario informó de que los síntomas que presentaba el hurón correspondían con una posible por alguna sustancia venenosa. Los agentes encontraron una cubeta con restos de granulado fino de color morado, además de una botella con la misma sustancia cerca de una caseta agrícola.
Todas las sustancias fueron remitidas para su análisis al centro de recuperación “El Chaparrillo”, donde se conformó la presencia de venenos como ácido nítrico, raticida y productos fitosanitarios, mientras que el resto de sustancias fueron retiradas de los puntos donde habían sido depositadas para evitar su inclusión en la cadena trófica y el consiguiente envenenamiento indiscriminado de otros animales.
Las investigaciones realizadas por los agentes del SEPRONA, permitieron identificar e investigar a tres personas por delitos relacionados con el uso de venenos y maltrato animal, por el envenenamiento del hurón. Los investigados alegaron que habían usado el veneno, desesperados por los daños y pérdidas que la plaga de conejos les estaba causando en sus cultivos.
Consecuencias penales
El uso de venenos está prohibido. Una reciente sentencia de abril de 2026, de un juzgado de lo penal de Ciudad Real condenó a una persona de Socuéllamos, por colocar sustancias tóxicas en un paraje agrícola, para eliminar conejos que afectaban a los cultivos.
Según la sentencia, el acusado colocó de forma indiscriminada treinta y cuatro sobres de rodenticida, en diversas madrigueras situadas en el talud de la antigua vía del ferrocarril. La intervención de la Guardia Civil, evitó una posible mortandad no selectiva, ya que el veneno fue localizado antes de que se registrara la muerte de ejemplares de fauna en la zona.
El producto utilizado contenía brodifacoum, una sustancia de alta toxicidad que provoca hemorragias internas mortales.
La sentencia subraya que el uso de este producto está restringido exclusivamente a la sanidad ambiental e industria alimentaria y su colocación en el medio natural es indiscriminada, lo que supone un riesgo letal no solo para los conejos, sino para cualquier especie protegida o animal doméstico que pudiera entrar en contacto con el tóxico.