Con el recuerdo aún reciente de la pasada Navidad, San Antón abre el calendario de fiestas populares. En Valdepeñas, distintos barrios llevan años recuperando la tradición de las hogueras, entorno a las que los vecinos de reúnen a compartir un rato de convivencia y un sencillo asado de carne: chorizo, morcilla y tocino básicamente, regado con limoná valdepeñera.
En la tarde-noche de ayer, en un gran cercao privado junto a la plaza Veracruz, un buen grupo de vecinos de la Asociación Zona Centro dieron buena cuenta de casi 50 kilos de carne a la parrilla y no menos litros de limoná, caldeados por dos lumbres de cepas. Allí, la presidenta de la asociación vecinal, Paqui López Yébenes, en equipo con las y los voluntarios de colectivo, acogieron a todos cuantos quisieron sumarse a la velada. Allí también se dieron cita varios representantes del Ayuntamiento: los tenientes de alcalde Vanessa Irla (Cultura y Turismo) y David Sevilla (Festejos y Deporte), y las concejalas Mar Marqués (Servicios Sociales) y Julia Cejudo (Empresas, Comercio y Empleo). La titular de Cultura destacó el esfuerzo del tejido social por mantener una tradición ancestral y reforzar la convivencia entre el vecindario.
A unos minutos de allí, en el parque de Las Infantas, la Asociación de Vecinos Juan Alcaide congregaba en el popular barrio de Cachiporro, a valdepeñeros llegados de distintas zonas del pueblo, también entorno al fuego de cepas y en este caso, con alegre música y hasta fuegos artificiales. Allí, el presidente del colectivo, Juan José García Gómez-Cornejo, convidaba a todos los asistentes, a unas sartenes de gachas bien provistas de condumio cárnico.
La lluvia cesó ayer viernes permitiendo los dos encuentros descritos alrededor del fuego. Hoy hay previstos dos más: el del barrio del Lucero, en la explanada entre el centro social y el parque que da acceso a la parroquia de San Juan, a las 8 de la tarde; el de la Hermandad de la Oración en el Huerto, en la calle Tercia, junto a la plaza de la Independencia (San Marcos). desde las 19:30. Citas ambas que están pendientes de las nubes, para poder tener lugar.
