El pasado 15 de enero, dos auxiliares administrativas del centro de salud de Bolaños de Calatrava fueron víctimas de agresión física y verbal. Los hechos comenzaron cuando una mujer se acercó al mostrador sanitario para pedir documentación de su marido sin presentar para ello ningún documento identificativo, un requisito indispensable para acceder a la información solicitada.
Tras recibir una explicación por parte de la administrativa que le atendía, la mujer comenzó a dar voces e insultarla. La otra auxiliar que se encontraba allí intentó calmar a la mujer, pero esta se puso más agresiva y lanzó insultos como “me cago en tus muertos”, antes de coger una botella de agua de metal que había sobre la mesa y lanzársela a la trabajadora, que consiguió esquivar el golpe. Cuando uno de los facultativos del centro de salud le reclamó que no podía estar detrás del mostrador, la mujer le lanzó una caja a una de las auxiliares. Poco después, el propio personal administrativos dio aviso a la Guardia Civil e interpuso la denuncia correspondiente.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha condenado este suceso y exige al Sescam “protección real ya, un entorno laboral seguro, medidas urgentes y tolerancia cero contra las agresiones”, señala la presidenta de CSIF Sanidad Castilla-La Mancha, Ana Isabel Fernández.
