El Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos de Ciudad Real está llevando a cabo una campaña informativa en la comarca de Valdepeñas de cara a la próxima implantación del contenedor marrón, que es al que se destina la materia orgánica. En el caso de Valdepeñas los empezaremos a ver por las calles a partir de finales de marzo y se colocarán un total de 31 empezando por la periferia.
Es por ello que este jueves un grupo de educadores ambientales del RSU ha estado en el mercadillo de Valdepeñas para informar a los ciudadanos sobre cuál es el correcto uso del contenedor marrón. Y es que el 41% de la composición de la bolsa de basura es materia orgánica, es decir, restos de comida, que irían a ese contenedor. "Los restos de comida lo tenemos claro todos pero hay cosas como corchos que si son naturales, se pueden reciclar, papel de cocina si es de celulosa, se puede reciclar, por lo que estamos aquí para informar sobre lo que se puede tirar o lo que no y la importancia de hacerlo correctamente", según ha explicado Pilar Cañadas, educadora ambiental.
De momento, en la provincia estos contenedores sólo están en Ciudad Real capital a modo de prueba piloto y, según señalan desde el RSU, están funcionando bien. "Se usa poco para lo que nos gustaría que se usara pero quien lo usa, lo usa bien; por eso queremos hacer una implantación progresiva para que la gente se familiarice con estos contenedores y a partir de ahí ir creciendo", según ha señalado José Manuel Labrador, gerente del Consorcio RSU en la provincia.
De ahí la importancia de concienciar a la población antes de que se instalen los contenedores. "Tiene que haber concienciación ciudadana y una labor informativa que tenemos que hacer entre todos porque el buen uso del contenedor marrón es básico", ha apuntado Gregorio Sánchez, teniente de alcalde de Medio Ambiente.
Esta campaña informativa constará de una fase de street marketing, con presencia en la calle, y reparto de más de 200.000 folletos en los pueblos que forman parte del consorcio. Después, se mantendrán reuniones con el tejido asociativo de cada localidad. En total, los contenedores marrones se implantarán en los 40 pueblos de mayor población del consorcio, mientras que en los 40 de menor población se instalará el compostaje comunitario, un sistema similar pero enfocado a núcleos rurales.
