10 de enero de 2026, 22:06
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha asegurado que la propuesta del nuevo modelo de financiación autonómica presentada por el Ministerio de Hacienda “condena a la región a obtener una financiación que está por debajo de la media del conjunto de las comunidades autónomas”.
Así lo ha indicado el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, quien además ha añadido que “si ya habíamos sido condenadas por el anterior modelo, con la información de la que disponemos en este momento, la región seguiría financiada por debajo de la media”. Y ha indicado que, con esta nueva propuesta de financiación, si hay comunidades autónomas como Cataluña que salen muy bien paradas, “es a costa del resto de las regiones”.
En esta línea, el consejero ha explicado que la valoración realizada desde el Ejecutivo autonómico se basa en la información disponible hasta el momento, fundamentalmente de los dosieres de prensa difundidos y la intervención pública de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, ante la ausencia de datos detallados y oficiales por parte del Ministerio.
Un modelo acordado con los independentistas catalanes
En este sentido, Ruiz Molina ha subrayado un hecho incuestionable, como es que se trata de un modelo de financiación acordado únicamente con los independentistas catalanes, quienes han tenido la oportunidad de negociar directamente con el Ministerio de Hacienda el diseño de esta propuesta, “poniendo sobre la mesa los intereses particulares de la comunidad autónoma de Cataluña”.
Dejando claro que, y así lo ha señalado, si es un modelo que se ha negociado con una sola Comunidad Autónoma, no va a responder al interés general, sino que “satisface los intereses de esa región”. No pudiendo, es este caso, “ser bueno que lo acordado con una sola autonomía pueda satisfacer las demandas de todo el conjunto de los territorios”.
Del mismo modo, el consejero de Hacienda ha recordado que si el modelo se hubiera negociado únicamente con Castilla-La Mancha, desde la región se “pondrían sobre la mesa todas las propuestas y demandas que durante este tiempo se han ido trasladado al Ministerio”.
Valoración de la propuesta de financiación
En cuanto a la valoración de la propuesta, el titular de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, ha explicado que este modelo de financiación se trata más de “una metodología de como trocear la riqueza nacional entre todos los territorios”, que un modelo que “tienda a sufragar los costes reales que nos supone a las comunidades autónomas prestar los servicios de nuestra competencia”.
Y ha añadido, “me parece que es un modelo regresivo, en tanto en cuanto, consagra el principio de ordinalidad que defendía Cataluña”, lo que significa que “aquellas comunidades autónomas con mayor capacidad tributaria tienen derecho a más recursos y por tanto prestar los servicios en mejores condiciones que las demás”. O, dicho de otra manera, que “aquellas comunidades que tienen menor capacidad tributaria están condenadas a prestar los servicios en peores condiciones que las que tienen mayor capacidad económica”.
En este mismo contexto, el consejero ha señalado que el modelo tal y como se ha diseñado supone, en consecuencia y respetando ese principio de ordinalidad, que hay “una reducción de la solidaridad interregional y que se otorga más financiación aquellos territorios con una renta per cápita mayor”.
Además, ha dicho, de ser un modelo incompatible con el principio de igualdad que debería tratar de que “todas la comunidades autónomas podamos prestar, en condiciones de igualdad, los servicios públicos de nuestra competencia, que son además los servicios fundamentales”, con independencia de “la capacidad económica de los ciudadanos o de la capacidad económica del territorio en el que se resida”, un modelo, ha concluido “claramente regresivo”.
Así lo ha indicado el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, quien además ha añadido que “si ya habíamos sido condenadas por el anterior modelo, con la información de la que disponemos en este momento, la región seguiría financiada por debajo de la media”. Y ha indicado que, con esta nueva propuesta de financiación, si hay comunidades autónomas como Cataluña que salen muy bien paradas, “es a costa del resto de las regiones”.
En esta línea, el consejero ha explicado que la valoración realizada desde el Ejecutivo autonómico se basa en la información disponible hasta el momento, fundamentalmente de los dosieres de prensa difundidos y la intervención pública de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, ante la ausencia de datos detallados y oficiales por parte del Ministerio.
Un modelo acordado con los independentistas catalanes
En este sentido, Ruiz Molina ha subrayado un hecho incuestionable, como es que se trata de un modelo de financiación acordado únicamente con los independentistas catalanes, quienes han tenido la oportunidad de negociar directamente con el Ministerio de Hacienda el diseño de esta propuesta, “poniendo sobre la mesa los intereses particulares de la comunidad autónoma de Cataluña”.
Dejando claro que, y así lo ha señalado, si es un modelo que se ha negociado con una sola Comunidad Autónoma, no va a responder al interés general, sino que “satisface los intereses de esa región”. No pudiendo, es este caso, “ser bueno que lo acordado con una sola autonomía pueda satisfacer las demandas de todo el conjunto de los territorios”.
Del mismo modo, el consejero de Hacienda ha recordado que si el modelo se hubiera negociado únicamente con Castilla-La Mancha, desde la región se “pondrían sobre la mesa todas las propuestas y demandas que durante este tiempo se han ido trasladado al Ministerio”.
Valoración de la propuesta de financiación
En cuanto a la valoración de la propuesta, el titular de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, ha explicado que este modelo de financiación se trata más de “una metodología de como trocear la riqueza nacional entre todos los territorios”, que un modelo que “tienda a sufragar los costes reales que nos supone a las comunidades autónomas prestar los servicios de nuestra competencia”.
Y ha añadido, “me parece que es un modelo regresivo, en tanto en cuanto, consagra el principio de ordinalidad que defendía Cataluña”, lo que significa que “aquellas comunidades autónomas con mayor capacidad tributaria tienen derecho a más recursos y por tanto prestar los servicios en mejores condiciones que las demás”. O, dicho de otra manera, que “aquellas comunidades que tienen menor capacidad tributaria están condenadas a prestar los servicios en peores condiciones que las que tienen mayor capacidad económica”.
En este mismo contexto, el consejero ha señalado que el modelo tal y como se ha diseñado supone, en consecuencia y respetando ese principio de ordinalidad, que hay “una reducción de la solidaridad interregional y que se otorga más financiación aquellos territorios con una renta per cápita mayor”.
Además, ha dicho, de ser un modelo incompatible con el principio de igualdad que debería tratar de que “todas la comunidades autónomas podamos prestar, en condiciones de igualdad, los servicios públicos de nuestra competencia, que son además los servicios fundamentales”, con independencia de “la capacidad económica de los ciudadanos o de la capacidad económica del territorio en el que se resida”, un modelo, ha concluido “claramente regresivo”.
