El ambiente casi gélido no restó brillo, participación, ni asistencia a la cabalgata de Reyes Magos de Valdepeñas. Puntuales, sobre las 17:30 horas, Melchor, Gaspar y Baltasar llegaban a la explanada del Molino de Gregorio Prieto a bordo de vehículos eléctricos BYD. Allí eran recibidos por el alcalde, Jesús Martín, y otros miembros del Ayuntamiento, donde el primer edil dejaba constancia al Rey Melchor, de la bondad de todos los niños y niñas valdepeñeros; "aquí, majestad, el único regular es el alcalde", bromeaba el primer edil. Tras saludar y fotografiarse con niños en el punto de partida, el cortejo real y la cabalgata empezaban a formarse para iniciar el recorrido, que desde tiempo antes estaba muy concurrido de público.
Así, la cabalgata partió encabezada por un vehículo contra incendios del Parque de Bomberos de Valdepeñas, desde cuyo techo varios bomberos arrojaban caramelos. La cabalgata ha estado al máximo nivel en número de carrozas; todas de ambientación navideña, personajes Disney o de la tradición entorno al 5 de enero.
La cabalgata avanzó sin interrupción ni incidentes por el itinerario previsto, hasta alcanzar la Plaza de España, donde multitud de público volvió a presenciar la escena del paso por la pasarela de los personajes de la Virgen, San José y el Niño, donde poco después pasarían los tres Reyes Magos y sus pajes, para revivir el momento de la Adoración.
Después, fuegos artificiales, música y repique de campanas en La Asunción para culminar una Cabalgata de Reyes que llena como pocos eventos, la Plaza de España de Valdepeñas.
Instantes después para escuchar desde el balcón del Ayuntamiento, primero, al alcalde Jesús Martín, y a continuación, a un más que veterano Rey Melchor, dirigirse a una plaza repleta de público, en víspera de una jornada repleta de ilusión y sorpresas, para despedir unas fiestas Navideñas que en Valdepeñas, además, han traído muy buenos resultados para el pequeño comercio local.
