Desde UPA Castilla-La Mancha, a la vista de cómo se ha desarrollado la última campaña de olivar y, conocidos tanto la producción como los precios actuales, no puede sino mostrar su decepción. Aunque destaca la tremenda comercialización de aceite de oliva tanto a nivel estatal como exterior, se advierte sobre unos precios de ruina con levísimos repuntes que se quedan en el entorno de los 3 euros; mientras que se estima que el precio para cubrir costes de producción es de 5 euros.
En estas fechas se han publicado datos tanto de cultivos como de producción: el olivar se ha convertido ya en el primer cultivo de la región. Por otro lado, se están desarrollando campañas de crecimiento del consumo del aceite, así como valoraciones de la calidad y potencial de este cultivo referente. De ahí que UPA Castilla-La Mancha incida en que se debe apostar por el aceite de oliva de máxima calidad y acabar de una vez con los movimientos especulativos de los grandes envasadores y operadores del sector.
Esta y otras medidas se le han remitido al Ministerio de Agricultura en fechas recientes; no solo en lo referente a la norma de comercialización. Esta serviría para mejorar la estabilidad y funcionamiento del mercado del sector, para una campaña de comercialización determinada disponiendo la retirada de producto hasta la campaña siguiente y/o el destino a uso no alimentario, sino a la defensa del sector en todos sus ámbitos.
La organización agraria insiste en denunciar que hay una enorme campaña de desinformación alentada por las empresas envasadoras y exportadoras de aceite de oliva sobre una posible cosecha histórica; cuando la realidad en Castilla-La Mancha es que los olivos han vuelto a sufrir, un año más, un final de primavera y un verano extremadamente seco y caluroso. Por eso, no se entienden las bajadas de precio en origen, cuando esta misma semana se encontraban en la región entre los 3.47 del AOVE, y 3.05 del lampante
Propuestas de UPA
UPA considera que es necesario establecer un sistema que realmente pueda tener influencia en el sector, con medidas como que a la hora de establecer el texto regulatorio; como por ejemplo otras posibles medidas de regulación que posibiliten cumplir los objetivos perseguidos en la aplicación del artículo 167 bis y que pudieran llegar a ser desarrolladas en el futuro, como la regulación del rendimiento de extracción de aceite, la fijación de un rendimiento máximo de aceituna por hectárea o la planificación de la producción mediante la cosecha temprana, una medida que trascendería el carácter coyuntural de reequilibrio de mercado mejorando la comercialización del aceite de oliva con base en su calidad y un mayor potencial de mercado".
Apostar solo por la retirada de una determinada cantidad de aceite de oliva, sin entrar a valorar el resto de medidas reflejadas en el preámbulo del Real Decreto 84/2021, sería lo más sencillo, pero no lo más eficaz. El criterio de activación debe tener también en cuenta que España es en un gran importador con lo que la disponibilidad de aceite no es solo la suma de existencias iniciales de campaña más la estimación de producción.
Por otra parte, el análisis de la Administración no debe caer en la tentación de escuchar a aquellos que son precisamente los culpables del funcionamiento anómalo del mercado, y que lo único que pretenden es tener un sector de volumen y no de calidad y valor. UPA defiende que el control sobre ciertos envasadores debe ser exhaustivo, estableciendo controles in situ a partir de un cierto tamaño, y según un estudio de riesgo. Es necesario buscar mecanismos que penalicen la apuesta por categorías de menor calidad porque una tonelada de AOVE no puede valer lo mismo que una tonelada de lampante, «desde UPA siempre hemos considerado que las explotaciones familiares deben diferenciarse por la calidad».
Como conclusión, la organización agraria reclama al Ministerio que apueste por el establecimiento de medidas relacionadas con aspectos indicados en el preámbulo del RD 84/2021. En concreto, la regulación del rendimiento de extracción de aceite, la fijación de un rendimiento máximo de aceituna por hectárea o la planificación de la producción mediante la cosecha temprana.
