Valdepeñas ha celebrado este sábado la Noche de los Museos con motivo del Día Internacional de los Museos bajo el lema 'Museos uniendo un mundo dividido'. Para ello se han programado desde el área de Cultura y Turismo distintas actividades que se han desarrollado durante el fin de semana en los distintos espacios museísticos de la localidad con el fin de buscar las conexiones culturales y humanas que ofrecen los museos.
En el caso del Museo de los Molinos, la actividad ha estado dedicada a los molinos a través de cuatro obras de Gregorio Prieto dedicadas a estos elementos arquitectónicos. Según ha explicado Laura Alcaide, responsable de la Oficina de Turismo de Valdepeñas y encargada de dirigir la actividad, "gracias al intercambio cultural que ha habido a lo largo de la historia en la que los comerciantes y artesanos se han movido por Europa a través del Mediterráneo y la línea hanseática del norte hemos ido conociendo los distintos tipos de molinos, cada uno saba una patente pero no se la quedaba, se la pasaba a otro, y gracias a los molinos ha ido cambiando la agricultura y el paisaje porque los del norte son oscuros y los del mediterráneo, encalados".
En este sentido, Gregorio Prieto, en sus viajes por Europa, los plasmó en sus pinturas, "como gran amante de los molinos que era".
Por su parte, el parque arqueológico del Cerro de las Cabezas ha acogido una actividad con varias piezas no expuestas habitualmente y el Museo Municipal ha contado con una actividad centrada en la exposición 'Devenir' de Javier Tercero. Además, para el domingo hay programada una visita guiada al Museo del Vino.
Museo Gregorio Prieto
Por su parte, el Museo de Gregorio Prieto se ha sumado a esta Noche de los Museos mostrando al público el trabajo que lleva meses en marcha en su archivo documental y fotográfico: una revisión de fondos que está produciendo descubrimientos sobre el proceso creativo de Gregorio Prieto y que, por una noche, abandona las puertas cerradas del estudio para hacerse visible.
La propuesta lleva por título Lo que el archivo revela y hace alusión a que en los últimos meses, el equipo del museo ha revisado fotografías personales de Gregorio Prieto, postales que recibió y conservó, cartas, bocetos, programas de espectáculos y anotaciones manuscritas al dorso de fotografías de sus propias obras. De ese proceso han ido emergiendo relaciones inesperadas entre obras, títulos alternativos que el artista utilizó en distintos momentos, y documentos que explican el origen de temas que recorren décadas de su trayectoria.
"Este trabajo nos ha permitido saber parte de su proceso creativo, títulos de obras que han ido cambiando con el tiempo o anotaciones curiosas como que venían a hacer obras en casa y anotaba cosas ahí; aparte hemos ido conectando algunas revistas y publicaciones que no sabíamos cuál era su origen y gracias al trabajo de estos meses vamos hilando parte de la historia de Gregorio", según ha explicado Raúl Luis Díaz, director del Museo Gregorio Prieto. Un trabajo al que aún le queda gran parte por concluir, pues cuentan con más de 1.200 fotografías en blanco y negro, y de donde han salido curiosidades como "una carta de la Duquesa de Alba en la que agradece a Gregorio Prieto los recortes que le ha enviado de Taormina o un texto donde explica que dos cuadros que él quería mucho le han sido robados en el traslado de una casa a otra, estamos hablando de los años 20, y lo detalla con minuciosidad", explica Díaz.
El recorrido en la Noche de los Museos se ha articulado en cinco apartados instalados en el Espacio Temporal del museo. El primero contextualiza el sentido del archivo como herramienta de investigación y explica cómo y para qué guardaba Gregorio Prieto sus materiales. El segundo aborda su costumbre de volver sobre las obras: repintarlas, retitularlas, fotografiarlas en distintos estados. Los tres últimos reconstruyen tres obsesiones documentadas por el archivo: Taormina, la ciudad italiana con su teatro griego siciliano que el pintor visitó, fotografió, pintó y también escribió de forma recurrente durante décadas; el largo proceso de gestación del óleo El centro del mundo, que arranca de un viaje a Delfos en 1930 y que el archivo permite reconstruir paso a paso; y la presencia en su obra de los Toros de Guisando, la Dama de Elche e Isabel la Católica como expresión de su mirada particular sobre España.
