El barrio del Lucero ha vuelto a acoger una de las actividades por excelencia para dar comienzo a la Semana Santa de la localidad. La parroquia de Santa María Magdalena y San Juan Bautista ha sido la artífice de una Pasión Viviente que ha recibido a más de 2.000 espectadores a lo largo de los diferentes pases. Este año la Pasión Viviente ha contado con doce escenas, una más que el pasado año.
La representación ha comenzado con la Entrada Triunfal en Jerusalén y continuando con La última cena, El Prendimiento, El Pretorio y la Negación de Pedro, La Sentencia, la Coronación de Espinas, la Cruz, el Camino al Calvario, la Crucifixión, el Descendimiento, la Soledad de María —una escena incorporada este año— y ha finalizado la Resurrección de Jesús.
Más de un centenar de personas colaboraron delante y detrás de escena para recrear los últimos momentos de la vida Jesús.
